Un código de barra es el primer nivel de codificación y lo más popular. La información se codifica en la tarjeta durante el proceso de impresión.
El código de barras es un código basado en la representación mediante un conjunto de líneas paralelas verticales de distinto grosor y espaciado que en su conjunto contienen una determinada información.
Los códigos de barras de una sola dimensión, 1-D, consisten en una sola fila de barras. Los códigos de barras 1-D almacenan una menor cantidad de datos que los de dos dimensiones y por tanto son más apropriados para las aplicaciones con menos carácteres almacenados. Los códigos de barras de una sola dimensión almacenan sus datos en el ancho horizontal y la información es altamente superflua. Son los más resistentes a degradación. Existen varios sistemas de códigos de barras 1D en uso, entre los cuales se distinguen el código “3 de 9” por ser el más sencillo y probablemente el más fiable y el código “I 2 de 5”, por ser el más eficaz en cuanto a espacio. Los códigos de barras de una sola dimensión se imprimen normalmente de forma paralela al eje de la tarjeta, y se leen mediante los lectores de tarjetas que utilizan sensores ópticos o infrarrojos.
La “altura” de un código de barras no incluye información, pero cuanto más alta sea cada barra, más fácil será su lectura por parte del lector. Unas 0,4 pulgadas (1 cm.) centradas en el sensor del lector de tarjetas, deberán ser adecuadas.
Entre los problemas a tener en cuenta se incluyen las posibles infracciones de la seguridad provocadas por la facilidad de copiar el código, y el riesgo potencial de daños físicos del código de barras tras realizar numerosas lecturas de la tarjeta.
La mayor ventaja que presenta el código de barras bidimensional es su capacidad de codificación de datos, que facilita el almacenamiento de hasta 500 bytes por cada pulgada cuadrada. Algunos de dichos datos se utilizarán normalmente para la codificación de la corrección de errores, que ofrece a la solución del código de barras 2D una gran tolerancia ante los orificios, cortes y marcas de suciedad.
Con una capacidad de entorno a 500 bytes de datos disponible, el código de barras 2D puede utilizarse para almacenar datos biométricos como las huellas digitales, o incluso una versión comprimida del retrato del titular.
Otras posibilidades incluyen datos específicos personalizados como el nombre, la dirección, el departamento, el número de empleado, las autorizaciones de acceso, el estado de formación, y la fecha límite de validez. Ya que no se requiere el paso de la tarjeta por ninguna ranura, y que los códigos de barras de 2D ofrecen una gran tolerancia ante los artefactos, el desgaste físico no debe presentar ningún problema. Sin embargo, un inconveniente importante puede ser el gran costo de los escáneres.
Cómo imprimir los códigos de barras en una tarjeta plástica?
Los códigos de barras siempre deberán imprimirse utilizando el panel K (resina negra) ya que es opaco tanto para los sensores ópticos como infrarrojos. Como medida de seguridad, es posible imprimir el código de barras de resina negra en la parte superior de un panel de color oscuro YMC de modo que no pueda ser fotocopiado, pero que siga pudiendo ser leído por un lector de tarjetas infrarrojo.
Todas las impresoras de Magicard pueden imprimir los códigos de barras: